Los colores de la madera

¿Alguna vez te has planteado de donde vienen los colores de los árboles, de sus frutas o de la propia madera? Contamos con infinidad de tonos de este material que muchas veces lo único que consiguen es darnos un quebradero de cabeza, pero no debemos olvidar que en la variedad está el gusto. Cada tipo de madera tiene una composición diferente y está será la que determine el color de nuestro mueble.

A continuación os mostramos las cualidades que llevan a tres de las maderas con las que trabajamos a tener ese color.

Cerezo

Es una madera frecuente en Europa, parte de Asia y en la mayoría de los Estados Unidos. En cuanto a su color, destacan unos tonos rosados y pardos que por consecuencia del paso del tiempo, pueden oscurecerse acercándose a un tono más rojizo. Es un tipo de madera con una composición delicada pero con un acabado de alta calidad. Normalmente su uso es para decoración.

Haya

Autóctona de la Península Ibérica, en concreto de los Pirineos y la cordillera
Cantábrica, esta madera se define por una gama blanquecina que con el uso pasa a ser más rosado. Es conocida por su alta dureza y resistencia y utilizada incluso en las traviesas de las vías del tren. Tiene muy buenos acabados y, siguiendo un diseño moderno, es unos de los materiales más populares tanto para decoración como para mobiliario de hostelería.

Roble

Inicialmente, el roble se extendía por Europa aunque actualmente también crece en regiones frías de Asia o América. La madera del roble se caracteriza por un color pardo amarillento aunque puede llegar a tener tonos más claros. Conocida por su robustez, resistencia y fiabilidad, a nivel mundial, normalmente está ligada a una imagen clásica pero nosotros no dejamos atrás el diseño moderno que nos caracteriza.

En conclusión, si estás buscando un mueble para tu nueva casa, no lo dudes plantéate la opción de escoger una de estas tres maderas, ya que será un acierto en calidad y diseño.

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